
Secciones
Servicios
Destacamos
Hablar de música en León es hablar inevitablemente de Café Quijano. Pero antes de los discos de oro, de los boleros y de la fama internacional, todo comenzó entre copas, guitarras y canciones en un rincón muy especial: La Lola, el bar familiar que Manolo Quijano, conocido como Papá Quijano, levantó en 1977 y que desde entonces ha sido mucho más que un simple local nocturno: ha sido un escenario, un refugio, un aula de música y un símbolo de la ciudad.
«El bar es una consecuencia de mis hijos», dice Manolo, con la sinceridad de quien ve en La Lola no solo un negocio, sino un apéndice emocional.
Su historia comienza como Mesón La Cava, sirviendo comidas a representantes textiles, para después convertirse en Trapos 80, Stick, y finalmente, en el año 2000, en La Lola, tras el éxito arrollador de la canción homónima de Café Quijano. «Fue mi hijo quien me dijo: 'Papá, hay que hacer una reforma y ponerle La Lola'… y así lo hicimos», recuerda.
Manolo Quijano
Aunque nunca fue hostelero de profesión, Manolo dedicó más de 35 años a enseñar historia de la música, solfeo, guitarra, bandurria o mandolina en los colegios. Fue su amor por la noche y la música lo que le llevó a abrir el bar, un lugar que terminaría convirtiéndose en cuna artística de sus hijos. Allí, entre mesas y acordes, Óscar, Raúl y Manuel dieron sus primeros pasos como músicos. «Aquí empezamos tocando cuatro gatos… luego ya teníamos lleno todos los fines de semana», rememora con orgullo.
La Lola no es solo un bar. Es un café concierto. Un lugar único, como lo define Manolo con una frase que ya se ha hecho lema: «De la mar, el mero; de la tierra, el carnero; y en León, el café concierto La Lola, el templo del bolero».
Él mismo sigue subiendo al escenario cada semana: «Los miércoles, jueves, viernes y sábados doy concierto. La gente viene porque lo que hago es música atemporal… y lo hago bien», afirma sin falsa modestia.
Manolo Quijano
El rincón más especial del local es «la cueva», un espacio privado decorado con fotos y recuerdos. «Aquí compongo, escribo, tengo papeles por todos lados… es mi sitio, mi rincón», confiesa Manolo, que ha publicado 16 discos y es miembro de la SGAE con voz y voto.
Por La Lola han pasado personalidades de todos los ámbitos: desde Joaquín Sabina, Raphael, David Bisbal, Amaral, Raimundo Amador, Estopa, Lucrecia, hasta Florentino Pérez, Morante de la Puebla, o los actores de Escenas de Matrimonio. «Posiblemente no vienen por mí, sino por la repercusión de mis hijos… pero vienen», comenta entre risas.
La Lola ha sobrevivido a las transformaciones de la noche leonesa, a pesar de los vaivenes económicos, la pérdida de poder adquisitivo y el declive de la música en directo. «La ciudad ya no es la misma. Antes León tenía más cabarets, barras americanas y discotecas que Madrid, proporcionalmente. Hoy… se vende, se alquila, se traspasa», lamenta.
Noticias relacionadas
Pero 'La Lola' resiste. No solo como bar de tapas de día y local de copas de noche, sino como memoria viva de León, de sus noches, de su música y de sus historias. «Aquí hay gente que viene desde hace 40 años. Si no se divirtieran, no volverían», dice con convicción.
Y aunque sus hijos triunfen en grandes escenarios y él diga que juega «en regional mientras ellos están en la Champions», el vínculo sigue intacto. «Ni yo me meto en lo suyo, ni ellos en lo mío. Pero nos respetamos mucho. Y todo, de alguna forma, sigue naciendo aquí… en La Lola».
Entre los muchos rincones que inspiran a Manolo Quijano dentro de 'La Lola', hay uno muy especial donde nacen sus composiciones más íntimas. Es allí, en la conocida cueva, donde ha dado forma a su nueva canción inédita, escrita y dedicada con profundo cariño a Coyanza.
En concreto, este tema será un homenaje a la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y Soledad, una hermandad con la que Manolo mantiene un vínculo emocional muy especial. «Lo hago desde el corazón, como todo lo que nace aquí, en La Lola», próximamente, llevará el inconfundible sello de emoción,respeto y bolero que caracteriza sus composiciones a las calles de Valencia de Don Juan en su Sábado Santo.
Publicidad
María Díaz y Álex Sánchez
Almudena Santos y Leticia Aróstegui
Esta funcionalidad es exclusiva para registrados.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para registrados
¿Ya eres registrado?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.