
La provincia de León afronta estos días el inicio de las siembras de cultivos de primavera, sobre todo en fincas de regadío, destacando el cultivo del maíz, con los costes de producción más altos de la historia.
Publicidad
El insumo más importante, que son los fertilizantes, ha subido más de un 200% en el espacio de un año. «Si el pasado año el sector tuvo un coste en fertilizantes minerales de 81,9 millones de euros», este año, «si se mantiene la tendencia actual »hasta que concluyan las siembras de cereal de invierno en el próximo otoño, «la factura del abono alcanzará la cifra de 246 millones de euros», según recuerda Asaja en un comunicado.
La organización agraria recuerda que «la del abono mineral» es «la factura más importante en los insumos del sector agrario, se siguen la del gasóleo y la de la electricidad que mueve toda la maquinaria y los sistemas de riego modernizado».
«El gasóleo agrícola cuesta hoy a los agricultores un 120% más que hace un año, y la electricidad dependerá del los contratos que todavía mantengan las comunidades de regantes con las compañías eléctricas, pero es previsible que la factura sea al menos del doble (los costes energéticos del agua de riego en la provincia de León eran en años anteriores del orden de 95 euros la hectárea)», recuerda Asaja.
Ambos conceptos, el del gasóleo y el de la electricidad, supondrán una factura al sector agrícola y ganadero de 106 millones de euros, frente a los 50,46 millones del año 2021.
Con estos coste tan elevados, «a los que todavía le habría que añadir otros insumos también disparados, como el pienso en el caso de los ganaderos, o los servicios a terceros, el mantenimiento de instalaciones, los servicios veterinarios, los fitosanitarios o las semillas, la renta de los agricultores va a sufrir en todo caso un descalabro, que será mayor en la medida en la que no se puedan repercutirse estos mayores costes en la venta de los productos».
Publicidad
«Esta situación no deseada llevará a una caída de renta de los productores y a una subida de los alimentos para los consumidores, unos consumidores que por su menor capacidad de compra debido a la inflación, comprarán menos y harán caer la demanda», también remarca.
Asaja espera «que se adopten medidas en el ámbito español y en el de la Unión Europea para controlar los costes de la energía y las materias primas, para retorne todo, cuanto antes, a una deseada normalidad».
Disfruta de acceso ilimitado y ventajas exclusivas
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.