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Sala donde se ha celebrado el juicio durante dos meses en la última de sus jornadas.

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Sala donde se ha celebrado el juicio durante dos meses en la última de sus jornadas. Peio García

Visto para sentencia el juicio por la mayor tragedia de la minería leonesa

Dos meses en los que han declarado los 16 acusados, las familias de los seis fallecidos y los heridos, entre casi un centenar de testificales | Un juicio con muchas claves que conocer y en la que la documentación es tan extensa como las sesiones celebradas, pero que en la jornada del jueves 30 de marzo quedó visto para sentencia

I. Santos

León

Viernes, 31 de marzo 2023, 08:04

Rosas rojas, las fotos de los seis mineros fallecidos, dolor, rabia, lágrimas y un sentimiento de angustia del era imposible separarse. Las familias de los 'seis de Tabliza' (José Antonio Blanco, Manuel Antonio Moure, Orlando González, Juan Carlos Pérez, José Luis Arias y Roberto Álvarez) se dieron cita el 6 de febrero de 2023 a las puertas de los Juzgados de León.

El juzgado de lo penal número 2 de León, habilitado en la sala de vistas número 18 de los Juzgados, iniciaba ese día un maratoniano juicio para esclarecer las responsabilidades del accidente mortal ocurrido el 28 de octubre de 2013.

En esa primera sesión se tomó la decisión de que los acusados podrán no asistir al juicio tras su declaración y el acta de 2009 «no está disponible», según la concursal. Tras las cuestiones previas la jueza desestima solicitar de nuevo el acta por el que se pidió la suspensión del juicio recordando que la empresa concursal aseguró el 24 de enero de 2023 que «no dispone de ese documento». Se dio inicio en ese momento a dos meses de declaraciones con 16 acusados en el banquillo y las familias de seis fallecidos y nueve heridos. Aquí un resumen de las mismas cuando ya se ha iniciado el plazo para que la jueza dicte sentencia.

Comienzan las declaraciones en el caso de la Hullera Vasco Leonesa y los tres acusados han negado tener conocimiento de algún problema en el macizo 7 donde se produce el accidente y han afirmado con rotundidad que «a pesar de la crisis económica del sector» en ningún caso se tomó la determinación de bajar el presupuesto en seguridad.

Antonio del Valle, Arturo del Valle y Aurelio del Valle fueron los primeros en declarar en el juicio por la muerte de seis mineros en el pozo Emilio en 2013. Los principales acusados, consejeros de la empresa, han asegurado que «nunca se recortó en seguridad» y que en ningún momento se tuvo conocimiento de «problemas o evidencias» que hicieran pensar en un accidente de este tipo.

El director de la mina, Mario Calvo: «No planteamos parar, es una situación normal en este tipo de mina». Una de las declaraciones más esperadas. Mario Calvo estuvo respondiendo a las preguntas del Fiscal y de su letrado durante horas. Ambos han tratado de dejar clara la organización de la empresa y la multitud de 'escalones' para mantener la seguridad de los trabajadores que había.

«No había miedo porque quedaban en la mina mientras tomaban el bocadillo». Estas son las conclusiones que ha referido José Eliseo Solís Álvarez, el Ingeniero Jefe Interior, él tenía la dirección facultativa del pozo Emilio del Valle.

Accidente del Pozo Emilio: «Hay gente dentro»

El ingeniero del Grupo Tabliza asegura que «las medidas eran más restrictivas» y «todo era normal». David Toribio, uno de los acusados por el accidente del pozo Emilio del Valle, recuerda que uno de los fallecidos «era vigilante de segunda» y entre sus funciones estaba «poner en conocimiento de sus superiores si había algún problema».

«Veinte minutos antes hablé con ellos y a mi nadie me transmitió nada raro y les vi bastante tranquilos a todos». Con estas declaraciones pretende convencer a la jueza el acusado Javier Martínez Rico, Ingeniero Técnico Auxiliar en el primer relevo del pozo Emilio del Valle, que no había ningún tipo de miedo entre los trabajadores de la séptima planta

Cinco acusados, un ingeniero, por tres vigilantes de primera y el jefe de seguridad, declaran en una jornada doble por el juicio de la Hullera Vasco Leonesa en el que perdiero la vida seis mineros | Los acusados repiten como un mantra que «no había anomalías en una mina grisuosa de tipo tres».

El ingeniero auxiliar: «Se cumplían las medidas, pero es una mina y el riesgo cero no existe». Jairo Gómez Bartolomé, ingeniero técnico auxiliar de segundo relevo, declara que desde el 14 de octubre de 2013 que se iniciaron las labores de explotación en la planta séptima los datos eran «normales» ya que «es una mina de categoría tres fuertemente grisuosa, era todo normal»

El vigilante de primera escuchó «un petardeo de un desprendimiento» y pensó en la planta séptima. Carlos Conejo Lombas, vigilante de primera en el primer relevo, recuerda que el día del accidente estuvo en el taller «y todo estaba perfecto», además ha explicado que «yo entro en un taller y a los 30 segundos sé si está en bóveda» porque «eso me lo dice la mina»

El encargado de la seguridad: «Se lleva encima un auto-rescatador por si hay una subida de grisú, no hay mayor medida preventiva». El acusado José Carlos García Jarrín por el accidente del pozo Emilio en el que fallecieron seis mineros asegura que «era una explotación bastante menos problemática que anteriores», insiste en que «el accidente era impredecible» y mantiene su declaración anterior en la que considera que el accidente fue «por un fenómeno gasodinámico»

Finalizan las declaraciones de los acusados y lo hacen con la intervención de los dos vigilantes de seguridad y el delegado minero. Los vigilantes son sólo dos para toda la explotación de la Hullera Vasco Leonesa y tienen sus tareas bien definidas. Andrés Rodríguez Cuesta era el encargado de la seguridad del pozo Emilio y Alberto Rivero en el caso de Flanco Sur, Lavadero y Túnel.

Alberto Fernández Diez, delegado minero, recordó que no tenía ningún cargo de seguridad por parte de la empresa y remarcó que «era una figura libre que no daba cuenta» a ningún superior.

Uno de los afectados por el accidente del 28 de octubre de 2013 que se encontraba trabajando en el macizo noveno del pozo Emilio recuerda «en el macizo siete se salía mucho del taller, solía dar problemas de gas» | El minero ha explicado que «se dijo que había bóveda, yo no sé las dimensiones porque no la vi, pero decían que no hundía».

Javier Cabello: «No soy técnico de minas, pero había una bóveda grandísima y eso era peligroso». Cabello era sutirador y en la mañana del accidente aprovechó un parón para salir al transversal y comer un bocadillo, eso fue lo que le salvó la vida | La declaración de los testigos pone en voz el miedo de los trabajadores en un taller en el que la bóveda se veía constantemente y «no se había hundido».

Amancio Viñayo: «Ese macizo daba más gas que otros, y las medidas eran las mismas que en otros». Uno de los mineros que estuvo minutos antes del accidente en el taller recuerda las condiciones de días previas y el «bufido» que sonó cuando se produjo la invasión de grisú | Viñayo vivió un fenómeno gasodinámico en 2009 y asegura que «aquella vez si que se produjo mucho ruido».

La indignación de un testigo: «¿Yo tengo que decir la verdad y el resto puede mentir?». Uno de los afectados por el accidente del pozo Emilio ha dejado una de las frases más sorprendentes de la jornada cuando la jueza le ha recordado que debe decir la verdad para no incurrir en un delito.

Arpac Acs Harmath, otro de los trabajadores del pozo Emilio del Valle, declaró en esta jornada por videoconferencia. El testigo notó una ráfaga de aire fuerte y cómo tenía mucha experiencia supo que «había pasado algo».

Abel Viñuela García mantuvo durante la declaración de este martes que «se sabía que había gas, los páncers saltaban mucho a lo largo de la mañana». El testigo relata que veía que sutiraban porque «salían piedras muy grandes de carbón del sutiraje voy el páncer».

Un testigo tras el accidente: «Para mí aquel día la mina murió. Intenté aguantar, pero era imposible». «Aquello iba cada vez a peor y se notaba un poco en todo» aseguró otro de los mineros que trabajaba en el pozo Emilio y que recuerda cómo en su momento evitaba entrar en ese taller «si no era necesario», porque según ha relatado «no estaba cómodo allí»

Un minero del pozo Emilio: «Si no se puso nada en el acta el jueves igual son favores que se deben». Miguel Ángel González Rodríguez, picador sutirador en el macizo séptimo en la planta sexta, reconoce en sus declaraciones «represalias» a quienes se quejaban o se negaban a hacer algo y relata su propia experiencia en este sentido.

Uno de los mineros de otro macizo: «La gente no estaba tranquila, decían que la séptima daba mucho gas». José Manuel Díez Coque, mecánico del macizo nueve, recuerda que el accidente le pilló en su zona y por el teléfono de la mina alguien llamó pidiendo ayuda.

Las familias de los fallecidos en el pozo Emilio: «Decía que allí iba a pasar algo gordo». Las familias de los seis de Tabliza han declarado en esta jornada en los Juzgados de León recordando que ellos «estaban tristes» días antes del accidente.

También han lamentado «no haber recibido ninguna llamada» de la Hullera en relación al accidente ya que «me enteré por la televisión».

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