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Occidente refuerza su arsenal de sanciones

Occidente refuerza su arsenal de sanciones

La UE, en coordinación con Estados Unidos y el G7, impone restricciones a Rusia en la OMC e inicia el proceso para echar al país del FMI y el Banco Mundial

salvador arroyo

Sábado, 12 de marzo 2022, 22:00

La andanada de sanciones no cesa. La estrategia de aislamiento que empuja Occidente contra Rusia se refuerza. La Unión Europea, en coordinación con Estados Unidos y las potencias del G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido) vuelven a hacer piña para conseguir el objetivo de condenar al país invasor a la condición de paria económico del globo. Y en el que ya es el cuarto disparo a su línea de flotación, Rusia va a perder el estatus de nación favorecida en los mercados occidentales, lo que la precipita hacia la nada; a quedarse sin los beneficios de los que disfruta como miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Esto, a efectos prácticos, podría suponer -aún no se han concretado los pasos- incrementar los aranceles de importación, cargar cuotas extra a los productos provenientes de Rusia e incluso vetar su tránsito comercial entre los 146 integrantes de la OMC. «Las empresas rusas ya no recibirán un trato privilegiado en nuestras economías», reforzaba la responsable de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Y ahí no queda todo. El siguiente paso será expulsar a Moscú de las principales instituciones financieras multilaterales, lo que incluye el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Cierre del grifo a cualquier potencial línea de financiación o préstamo. «Rusia no puede violar gravemente el derecho internacional y, al mismo tiempo, esperar beneficiarse de los privilegios de ser parte del orden económico internacional», subrayan desde Bruselas.

La próxima semana, además, los ministros de Finanzas, Justicia e Interior del G7 se reunirán para coordinar nuevos castigos a oligarcas y personas de la élite política rusa. Bruselas ya tiene una 'lista negra' kilométrica que recoge 862 nombres y 53 entidades.

Y contra ellos especialmente se dirige otra medida de castigo: ningún artículo de lujo de los países que firman los castigos podrá exportarse a Rusia. «Aquellos que sostienen la maquinaria de guerra de Putin ya no deberían poder disfrutar de su lujoso estilo de vida mientras las bombas caen sobre personas inocentes en Ucrania», reforzaba Von der Leyen.

Únase a ello, prohibiciones explícitas a la importación de productos clave en el sector del hierro y el acero, lo que privaría al país euroasiático de «miles de millones de ingresos» por exportaciones. O el cerrojazo formal a las inversiones europeas en el sector energético ruso. Y eso incluye desde dinero hasta transferencia de tecnología. Todo.

Armas a cambio de tractores

¿Y cuál ha sido la respuesta de Putin? Mientras se apuntalaba esta cuarta tanda de sanciones entre París, Bruselas y Washington, la noche del viernes, el líder autócrata y su homólogo bielorruso, Alexánder Lukashenko, llevaban su alianza natural a la cooperación en los sectores más golpeados por el castigo occidental. Un pacto que ya existía de facto pero que se ampliaba con, entre otros intercambios, nuevo equipamiento militar ruso para Minsk, y más exportaciones de maquinaria agrícola, autobuses y otros bienes industriales a Moscú.

Se incidía en la amenaza de provocar la caída de la Estación Espacial Internacional. Y también en el peaje que acabarán pagando los ciudadanos europeos por uno de los objetivos que se han marcados sus gobiernos: acabar con la dependencia energética (léase necesidades del 30% de petroléo y del 40% del gas rusos).

«No se sabe a qué nivel se dispararán los precios, pero ya está claro que la UE acabará pagando cantidades desorbitadas», aseguraba este sábado Nikolai Kobrinets, del departamento de cooperación paneuropea ruso, quien añadió que «nosotros estamos listos para una dura confrontación en el sector energético».

Italia confisca el mayor yate a vela del mundo

142 metros de eslora, 25 metros de altura y un valor cercano a los 530 millones de euros. Son algunos de los datos que acompañan al 'SyA', el yate de vela más grande del mundo que este sábado fue incautado por agentes de la Guardia de Finanzas de Italia en Trieste. Su propietario, el oligarca ruso Ande Igorevich Melnichenko, presidente de la Comisión de Minería de la Mesa del Consejo de Administración de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios y situado en el puesto 95 de los hombres más ricos del mundo según la revista 'Forbes'. Su riqueza se calcula en 16 millones de euros. Varios yates y otras propiedades de acaudalados empresarios señalados por las sanciones internacionales han sido incautados en distintos países las últimas semanas.

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