Habían visto cómo los ciclistas salían desde su casa rumbo a otros lugares mejores. Como los marinos siglos atrás, las gentes de Cistierna salían a despedirles con la incertidumbre de si iban a volverles a ver de nuevo.
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Por ello, comprobar que sí, que están ... de vuelta y que, esta vez, es para 'arribar' junto a las aguas del río Esla, es motivo de alegría. Así lo ha vivido Cistierna, que ha generado un enorme ambiente para ver a los mejores ciclistas del mundo, al pelotón de una de las tres grandes vueltas, llegar a sus calles.
El nerviosismo y las ganas de que llegase ya el pelotón y la fuga eran evidentes entre los vadinienses. Algunos cogieron sitio desde primera hora de la mañana para ver la llegada lanzada, en la avenida de la Constitución de Cistierna, en el mejor lugar posible: es un día histórico y nadie se lo quería perder.
Porque no podía faltar nadie. Desde los amantes del ciclismo – numerosos en la montaña oriental leonesa que está empezando a acostumbrarse a ser parte del recorrido de la Vuelta – a los aficionados al deporte en general, pero también vecinos que nunca han sentido especial atracción por el mundo de la bicicleta.
Pero ser meta de una etapa de La Vuelta es algo más que ciclismo, que deporte. Es una fiesta, una jornada en la que un municipio como Cistierna se coloca en el mapa, llega a millones de hogares de todo el planeta. Y, claro está, todo debe de salir a la perfección y todos quieren que la imagen sea la mejor posible.
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Por ello, Cistierna se engalanó para recibir al pelotón. Banderas de León, golpes constantes a la valla para generar 'ruido' y vítores fueron la bienvenida de la localidad a la fuga de cinco hombres que se iba a disputar el triunfo.
La victoria fue para el conquense Jesús Herrada (Cofidis) y el belga Remco Evenepoel (Quick-Step) mantuvo el liderato antes de las dos jornadas en Asturias con las que se llegará a la segunda jornada de descanso en la ronda española.
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Es una localidad que para el manchego siempre será especial: hace cuatro años, salió vestido de rojo de Cistierna, tras aguantar el liderato en La Camperona, y ahora, en 2022, logró un triunfo muy emotivo, en el que se derrumbó tras cruzar la línea de meta, culminando la fuga del día.
Pero, ante todo, los ganadores fueron los vecinos de Cistierna. Hoteles llenos, calles repletas, un ambiente festivo y la sensación de haber vivido un día histórico. Cistierna ha sentido, de nuevo, el ciclismo en todo su esplendor, pero un forma diferente: ha pasado de ver salir a los ciclistas rumbo a la búsqueda de un triunfo de etapa a ser los jueces de ese éxito parcial.
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