...De tantos libros dispuestos al azar en el silencio de este pequeño mundo, se han dejado caer veinte reflexiones que son un buen antídoto contra la estupidez crónica y la añadida que acecha mediando noviembre. Ya se sabe: al margen de las consabidas, mezquinas y cansinas mediocridades de la política preelectoral, se nos anuncia que la Navidad anda cerca. Lo que sigue intenta ser, más que otra cosa, un ejercicio mental para mantener el entendimiento en buena forma. Son citas sacadas de autores (sin referencia concreta) que, con originalidad sorprendente, consideran al mundo de una manera distinta a lo que reflejan las conversaciones interminables de la sociedad en la que vivimos.
- Las personas se encuentran tremendamente incómodas si se les ofrecen ideas contradictorias de forma simultánea.
- La masa nunca alcanza el nivel del mejor de sus miembros; por el contrario, se degrada a sí mismo hasta el nivel del más rastrero.
- Nuestros cerebros hacen inteligente el mundo para que podamos ser tontos en paz.
- Lo que no está rodeado de incertidumbre no puede ser verdad.
- Las historias personales nunca son una buena prueba de una tendencia general.
- El escepticismo es la castidad del entendimiento.
- Lo que se entiende vulgarmente como ser felices es una cuestión de higiene mental y tiene que ver con la ausencia de miedo. Y se debe saber que exponer nuestro cerebro a los malos rollos es tan funesto como buscar la felicidad a través de los objetos de consumo.
- La Alemania nazi nos enseña cuál puede ser el resultado cuando el gobierno decide que los derechos del Estado están por encima de los derechos de los individuos.
- El universo ya es lo bastante misterioso como para que necesitemos la ayuda de hechiceros, chamanes y adivinos embusteros. No hay un límite obvio para la credulidad humana.
- Se debe erradicar el lado oscuro de las emociones sociales que encuentra su expresión en el tribalismo, el racismo, la tiranía y el fanatismo religioso.
- El hombre es inteligente sólo como parte de la humanidad, no como individuo.
- La auténtica y genuina barbarie de la humanidad es la de la ignorancia.
Se define la irracionalidad como el hecho de llegar a conclusiones que no se pueden justificar por el conocimiento que se tiene.
- Los mitos reflejan la falta de consistencia de un pensamiento racional.
- La verdad no es asunto de opiniones mayoritarias, ni siquiera de opiniones unánimes.
- Los sueños son reales mientras duran. ¿Podemos decir algo más de la vida?
- Son tremendas las cargas emocionales que deben soportar aquellos que no incorporan una perspectiva biológica a la condición humana.
- En este siglo XXI, ¿a cuántos aún, habrá que sugerir que encarguen un funeral por su inteligencia?
- Las verdades obvias deben considerarse siempre con escepticismo.
- El nacionalismo no es más que la sublimación de un incidente sexual, por el que la sola razón de ser originario de un lugar u otro es motivo de ridícula superioridad frente al vecino.