Pedro Jiménez, juzgado semanas atrás como presunto asesino de las dos jóvenes policías nacionales de León, ha sido agredido por un grupo de internos del centro penitenciario de Brians 2.
El suceso ha sido revelado este martes, aunque la agresión tuvo lugar en la jornada del lunes y el interno según fuentes penitenciarias no sufrió heridas graves. Tras la agresión Jiménez fue trasladado a un centro hospitalario para ser atendido y poco después fue devuelto a la prisión, según informa el departamento de Justicia de la Generalitat.
En la actualidad el interno está a la espera de conocer la sentencia de la Audiencia de Barcelona, donde fue juzgado como acusado del doble crimen ocurrido la mañana del 5 de octubre de 2004.
La fiscal del juicio solicitó en el juicio 102 años y 11 meses de prisión para Pedro Jiménez, a quien acusó de dos delitos de asesinato, violación, incendio, robo, allanamiento de morada, profanación de cadáver, otro de robo con violencia, y ruptura de medida cautelar, además de aplicarle la reincidencia.
La acusación pública hizo a Jiménez del asesinato de las dos mujeres agentes, violar a una de ellas, robarles, quemar el piso y no volver a la prisión ya que estaba de permiso penitenciario de tres días. En sus conclusiones definitivas, la fiscal pidió que el procesado cumpla al menos 40 años en la prisión en caso de ser condenado, y que los beneficios penitenciarios se cuenten con respecto a la totalidad de la pena, a fin de que tarde más tiempo en obtenerlos.
Además, la Fiscalía Superior de Cataluña también reclamó que el imputado no pueda residir en la misma localidad de los familiares de sus víctimas durante 35 años o bien hasta 10 años después de cumplir la condena.