Los equipos 'de rescate' no han cedido en su empeño, pero el paso del tiempo les hace temer que la situación del oso herido por un lazo de acero en El Bierzo empeore. Más de una decena de personas buscan al plantígrado entre León y Asturias con el fin de adormecerle así poder liberarle del lazo, pero el animal no ha vuelto a dejarse ver.
El dispositivo especial de búsqueda continúa operativo con técnicos de la Fundación Oso Pardo y de las consejerías de Medio Ambiente de Asturias y de León, con el objetivo de localizar en el menor tiempo posible al oso, que fue visto por última vez en Degaña.
En el equipo de trabajo comienza a instalarse una sensación de alarma. El animal presenta una herida de cuatro o cinco centímetros de anchura, que se agrava con sus propios movimientos y la presión del lazo, y que puede ocasionarle una infección si no se le quita a tiempo. Pese a la preocupación de los equipos de rescate por ahora la Fundación Oso Pardo no teme por su vida puesto que se trata de un ejemplar joven y fuerte, y la última vez que se lo localizó estaba comiendo arándanos con buen apetito.