...Raro era el día que la voz cascada de Caracol y las palmas y pitos de la Flores no salieran a relucir en los pocos aparatos de radio que, por aquel entonces, presidían las mejores estancias domiciliarias.
Y aquella canción dio nombre a uno de los productos agrícolas más importantes que entonces comenzaban a despuntar entre los cultivos de los regadíos leoneses, la remolacha. Tres factorías de transformación en la provincia daban la mejor imagen azucarera en León, Veguellina de de Órbigo y La Bañeza. Precisamente, esta última hacía apenas una decena de años que había empezado a funcionar (la primera campaña fue en 1931-1932) y en la actualidad, es la única que queda en activo en León.
Pero aquella remolacha 'salvadora', para cuyos cultivadores en la provincia era la mejor garantía de poder tener unos días, quizá unos meses, en el banco dinero contante y sonante, una seguridad casi mítica con respecto a otros productos (unos intervenidos por el Gobierno franquista y otros fluctuando el mercado del toma y daca), ha iniciado, con toda probabilidad, el camino sin retorno de su desaparición, porque en Europa se priman otros azúcares (alemanes, franceses e hispanoamericanos, principalmente), mucho más competitivos de precios que los españoles.
De momento, la 'salvadora' ha caído de precio sensiblemente, por obra y gracia de la Europa padrona, a la vez que aumentan las falsas subvenciones por cada hectárea de cultivo que se abandone. Las siglas OCM (Organización Común de Mercado), con el apellido del azúcar, están haciendo dar los últimos zarpazos a la remolacha que ha sido, durante muchas décadas, la salvación de muchas familias del mundo rural y un aval contra las trampas del vivir diario.
Y es que yo he sido una de esas personas que creció su niñez entre los vapores agridulces de la cocción de la 'salvadora' y extracción de azúcar y pulpa, juntamente con otros derivados. Dentro de unos días volverán a ponerse en funcionamiento las tolvas, las correas de transmisión, las tachas, las chimeneas, los hornos y otras humaredas para que los ciudadanos del mundo vuelvan a tener el sobrecito de azúcar para el café y otras infusiones a la vera de su taza, con la cucharilla. Habrá empezado la campaña 2007-2008, en la que se esperan entren a silo más de un millón de toneladas de remolacha 'salvadora'.
Una campaña que recuerda aquella preliminar de hace más de 75 años. De la mano de la Sociedad Azucarera de La Bañeza se molturaron 52.000 toneladas de raíces (bastantes menos de las que se cuecen en la actualidad en una semana) y en constante progresión, a excepción de los años 1942 y 1943, tras la contienda civil, que tan solo se molieron 8.000 y 10.000 toneladas respectivamente.
Aquella primera empresa se convertiría en Compañía de Industrias Agrícolas (CIA), que abarcaba las fábricas de La Bañeza, Monzón y La Rinconada, hasta llegar a la actual Ebro Puleva. La Bañeza, al igual que la vecina localidad de Veguellina y las calles de las afueras de León se convertían en un ir y venir de carros, tractores y camiones, durante casi tres meses, llenado de actividad toda la contorna.
Siguen saliendo a relucir las garantías empresariales y de las administraciones de la Junta de Castilla y León y del Gobierno Central, para que esta única azucarera leonesa en La Bañeza prosiga su actividad. Se anuncian inversiones para reciclados medioambientales y el punto cero de recepción de materia prima. Pero lo cierto es que los comisarios/as europeos no dan su brazo a torcer y la pistola de la OCM del azúcar sigue apuntando a la 'salvadora'.
He de decir que aquella copla la completaba Manolo Caracol, mirando, casi amenazando con los brazos abiertos, a la entonces todavía Lolita Flores, de esta guisa: "Quién te puso Salvaora / qué poco te conocía, / el que de ti se enamora / se pierde pa toa su vía…" .
Que así no sea (supongo yo).