El puerto de Pinos, propiedad del Ayuntamiento de Mieres y en territorio de León, necesita urgentemente una normativa que «regule por igual a los ganaderos mierenses y a los leoneses». Ésa es la principal conclusión a la que han llegado los técnicos a los que la Universidad de Valladolid encargó un estudio sobre el aprovechamiento de los pastos en el polémico enclave. «La normativa que existe actualmente en el puerto de Pinos regula a los ganaderos asturianos, no así a los de Babia que además meten el ganado muy pronto en las praderías con el consiguiente perjuicio para el pasto», ha asegurado Jesús Bachiller, uno de los especialistas que redactaron el informe.
Bachiller señaló a lne.es que «más que sobre explotado, el puerto de Pinos soporta la máxima carga de ganado que puede. Hay que mantener estos números y regular el pastoreo, porque si no, sí que empezará a haber problemas». «De lo que se trata es de redactar un documento en el que participen la Junta de Castilla y León y el Principado de Asturias y que regule a todos por igual», señaló.
En principio, los ganaderos leoneses no son partidarios de esta actuación, ya que consideran que sus derechos sobre los pastizales prevalecen sobre los profesionales del concejo de Mieres. De momento, el informe confeccionado por los especialistas está en manos de la Junta de Castilla y León, un paso previo para que los gobiernos autonómicos lleguen a un acuerdo para elaborar el mejor plan conjunto de aprovechamiento de los pastos de Pinos.
Un plan que debe convencer a demasiadas partes: ayuntamientos y ganaderos, sobre todo. Mientras tanto, y a falta del reglamento común, los técnicos explican que el problema podría solventarse «si se regularan de manera clara las fechas de entrada y salida de las reses». «Es primordial que se llegue a un acuerdo sobre los plazos», resaltó Bachiller, ingeniero de Montes, que informó de que el estudio propone la creación de una junta gestora del puerto que será la encargada de analizar cada año cuáles son las condiciones de los pastos y a partir de qué momento puede entrar el ganado en estas hectáreas de terreno. En esta comisión tendrían que estar representados, según este plan de aprovechamiento, todos los afectados por la polémica de los pastos.