Sobre todo en verano suelen aparecer unas incómodas y antiestéticas grietas en la planta de los pies.
En estos casos debes hidratar mucho los pies con cremas que tengan alta concentración en urea o ácido salicílico.
También debes exfoliar los pies una vez por semana para que penetre mejor la crema.
Seguramente las plantas de los pies acumulan suciedad que difícilmente se elimina sólo con jabón. Para ello, debes evitar la piedra pómez y ayudarte con un guante de crin que resulta menos agresivo.
En ocasiones, las grietas acaban destrozando los talones y poco a poco se extienden más. Si ocurre esto, frecuentemente son formas localizadas de psoriasis que necesitan tratamiento médico y debes acudir a un especialista.