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Estas mismas fuentes precisaron que los BIC que esperan resolución se sitúan en Ávila (2), Burgos (3), León (2), Segovia (2), Soria (3), Valladolid (5) y Zamora (6).
En este sentido, José Ignacio Martín Benito explica que los expedientes más antiguos sin resolver son los de Quintanar de la Sierra, en la provincia de Burgos, iniciados en 1974; las Coronas de Quintanilla y Corporales (León), desde 1980 o el castro de la Mesa de Miranda, en Chamartín de la Sierra (Ávila), que espera ser declarado BIC desde 1981. En este último caso, denuncia, el PP ha rechazado una iniciativa de los procuradores socialistas encaminada a la resolución del expediente. También en el caso de los yacimientos arqueológicos de Segovia y Soria, los expedientes datan de 1979, 1980 y 1981, lo mismo que en algún caso de Valladolid. En Zamora, varios expedientes se remontan también a 1980, según Martín Benito, quien denuncia el “desesperante retraso en la resolución de expedientes”.
El procurador socialista llama la atención sobre el hecho de que no se hayan iniciado los trámites de declaración de Bien de Interés Cultural para los conjuntos megalíticos –dólmenes- de Castilla y León, una comunidad que alberga, según sus datos, en torno a 400 ejemplares, ubicados principalmente en las provincias de Burgos, Salamanca y Zamora.
Los socialistas califican de “preocupante”, lo que consideran “desinterés” de la propia Junta de Castilla y León por el patrimonio arqueológico y ponen como ejemplo la destrucción el pasado año de parte de la necrópolis vaccea de Pintia (Padilla de Duero, Valladolid) o las recomendaciones indiscriminadas de la “arada profunda” para hacer frente a la crisis de los topillos.
Junto a esta situación, los socialistas critican otras situaciones como “la falta de señalización y el semiabandono” de la Ruta Arqueológica de Los Valles de Benavente o l”a falta de voluntad política por la promoción de la Ruta de los castros vettones” abulenses y salmantinos. En este sentido, recuerdan que el PP se opuso al reconocimiento como BIC de los populares “toros y verracos”, esculturas zoomorfas presentes en buena parte de las provincias de Ávila, Salamanca y Zamora.
