Cientos de personas despidieron este miércoles los restos mortales de Javier y María Núñez, los dos hermanos nacidos en la localidad leonesa de Calzada del Coto y fallecidos en el accidente aéreo que se registró hace una semana en el aeropuerto de Barajas. Familiares, vecinos y amigos abarrotaron la iglesia parroquial de la localidad durante la celebración del sepelio.
Los hermanos viajaban a Canarias para ultimar los preparativos del bautizo del hijo de Javier Núñez. Junto a ellos, el bebé, de tres meses, y su madre. Estos dos últimos también fallecieron en el suceso, aunque recibirán sepultura en tierras canarias.
Aunque el cuerpo de uno de los hermanos fallecidos fue identificado hace días, permaneció en Madrid a la espera de que se identificara el cuerpo de sus acompañantes, su hermano y el pequeño de sólo tres meses que viajaba con ellos.
La ermita de la localidad leonesa en la que se instaló la capilla ardiente se quedó pequeña para acoger a los cientos de vecinos y amigos que quisieron dar el último adiós a los dos hermanos.
Los cuerpos de las víctimas fueron trasladadas posteriormente hasta la iglesia parroquial de Calzada del Coto en la que se ofició una misa en recuerdo de los fallecidos. Fue necesaria la instalación de unos altavoces en el exterior del templo para las decenas de vecinos a los que les fue imposible entrar en la iglesia.
Tras el funeral, los restos mortales de los dos hermanos fueron trasladados hasta el cementerio de Calzada del Coto, donde han recibido sepultura. Entre las autoridades que acudieron al funeral se encontraba el consejero de Fomento, Antonio Silván y el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Fernández.