En Castilla y León, durante los seis primeros meses del año se dieron de baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) un total de 958 autónomos, pasando de ser 223.862 en diciembre de 2007 a 222.904 en junio de 2008, lo que supone un descenso del 0,4 por ciento.
Para el total de autónomos en España estudiados en el mismo periodo, se ha incrementado la cifra un 0,1 por ciento, al pasar de 3,403 millones de autónomos en diciembre de 2007 a 3,405 en junio de 2008, según un informe elaborado por la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León – ATA-.
De diecisiete comunidades autónomas, doce han perdido afiliados al Régimen de Autónomos y tan sólo Baleares, Ceuta y Melilla, Andalucía, Extremadura y Madrid han ganado nuevos autónomos.
Por provincias, tan sólo Segovia registra cifras positivas con un crecimiento del 0,2, lo que se traduce en 26 nuevos emprendedores durante estos seis primeros meses del año. En términos absolutos León, con 234 trabajadores por cuenta propia menos, es la provincia peor parada, junto con Zamora que pierde 167 y Salamanca con 166. Les siguen con ratios negativos Ávila con 117 y Palencia con 115.
Por otro lado se encuentran las provincias en las que las pérdidas de autónomos no llegan a la centena, como son Burgos con 69 empresarios menos, Soria con 48 y Valladolid, la que menos pierde, con 38 menos.
“Las cifras son un reflejo de la actual crisis que estamos viviendo, y en Castilla y León se está cebando especialmente con los trabajadores autónomos. El freno de la construcción, el descenso del consumo y el aumento del precio del petróleo han provocado un cóctel explosivo que muchos de nuestros negocios no han podido aguantar. Esto demuestra- concluye Soraya Mayo, Presidenta de ATA Castilla y León, que las pequeñas empresas de de la región son muy vulnerables ante la crisis económica que está sufriendo nuestro país”.