El alcalde de León y vicepresidente segundo de Caja España, Francisco Fernández, ha desmentido este lunes, ante los medios de comunicación, que se produjeran reuniones entre PP y PSOE para tratar el asunto de unificar las inversiones y la obra social de las seis cajas de la Comunidad, "a pesar de que el PP asegurara lo contrario", indicó.
Fernández se mostró firme en su posición a esta iniciativa y aseguró que nunca apoyará "una negociación en la que el resultado sea que Caja España pierda la autonomía e independencia que tiene actualmente”, y aseguró que el PP plantea que el control financiero para las grandes inversiones en Castilla y León sea por parte de la Junta, "por lo tanto del propio Partido Popular".
Según el alcalde de León, esto "no se puede consentir", ya que la entidad perdería autonomía en la central de compras o en obras sociales. Además aseguró que “Junta y PP siguen con obsesión de control de todo lo que existe en Castilla y León, por lo que no apoyaré una negociación con ese resultado. Caja España debe mantener el liderazgo que ahora ostenta en Castilla y León”.
A pesar de esto, Fernández no ha cerrado totalmente las puertas a un posible acuerdo, siempre y cuando significara un avance para Caja España.
Una de las principales causas de liderazgo de la entidad es que tiene su sede en León, por lo que Fernández se muestra contrario a un cambio de sede. “Es algo que directamente rechazo, ya que no se pueden tomar este tipo de iniciativas sin tener unos datos claros, como que movimientos se están realizando, qué objetivos tienen… No se puede entrar desde una posición solamente analizando la situación de control político de las Cajas”.
Azucarera Ebro
El alcalde también opinó sobre la venta de la división azucarera de Ebro y sobre el anuncio de la Junta de de promover un plan para comprar el negocio azucarero del que quiere desprenderse el grupo de alimentación Ebro Puleva, algo que afectaría a la molturadora que la compañía tiene en La Bañeza.
Acor, la única industria que junto con Ebro comparte el mercado español del azúcar, parece estar interesada en participar en la operación y ha apoyado la iniciativa de las consejerías de Agricultura y Economía para comprar el negocio azucarero a través de la sociedad Madrigal (formada por Caja España, Caja Duero, Caja de Burgos, Cajacírculo, Caja Segovia y Caja de Ávila). Fernández lamentó sin embargo que Madrigal “hasta ahora no ha dado el resultado que entendíamos como que tenían como objetivos. Las inversiones en León han sido de pequeño calado”.