|
|
![]() El alcalde de León, Francisco Fernández; el rector de la ULE, José Ángel Hermida, y la defensora, María Gigantos. (Foto: leonoticias.com) |
Por eso, en este primer encuentro entre los defensores de estudiantes, profesores y asociaciones de padres y madres y de representantes de estudiantes, se tratará de “sacar conclusiones” acerca de la situación de la adaptación de la universidad española para entregársela al secretario de Estado de Universidades, que clausurará el encuentro. Gigantos ha asegurado que la educación superior atraviesa ahora por un momento “crucial” en el que los estudiantes “están manifestando” sus inquietudes sobre el Plan de Bolonia “quizá por falta de información” por lo que es necesaria una revisión del “mensaje” que se está dando porque no llega “de forma correcta”.
Entre esas “leyendas urbanas”, la defensora de la Comunidad Universitaria de León ha señalado a las argumentaciones que hablan sobre una supuesta privatización encubierta de la enseñanza universitaria, una tesis que en este encuentro se tratará de “desmentir”. Además, en cuanto a las cuestiones que las dos figuras de defensa de estudiantes tratan en la institución en España, Gigantos ha explicado que con la adaptación al espacio europeo se abren nuevos horizontes en cuanto a los problemas que les pueden surgir, sobre todo por el fomento de la “movilidad geográfica”.
La "colaboración" de la empresa
Por su parte, Diego Ortega, secretario de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de las Universidades Públicas (Creup), que representa a 700.000 alumnos, también ha insistido en desmitificar la afirmación de que el Plan de Bolonia supone privatizar la enseñanza. En este sentido, ha asegurado que se trata de una tesis que defienden algunos “grupos minoritarios y muy localizados” y ha defendido la “colaboración” de las empresas en el ámbito universitario en las labores de Investigación, Innovación y Desarrollo (I+D+I), sobre todo en el caso de las ingenierías.
Del mismo modo, ha afirmado que el proceso de adaptación al espacio europeo, en el caso de España, se está llevando “a un ritmo lento” y que las universidades se encuentran inmersas en el diseño de las nuevas titulaciones que, en el caso de las ingenierías, está plantando “muchos problemas”.

