
... El presidente de esta cosa estatal, Antonio Gato, ha querido buscar tres pies al ídem y le han salido cinco. ¡Olé mis condriosomas! (que diría el madriles chelí). No quieres caldo, cinco tazas, para que te enteres. Lo que pasa es que el agua a embalsar por el ya fenecido (de momento) Cobanallo era de 51 hectómetros cúbicos y la de los cinco miniembalses de CHD no llega a los 30 y las hectáreas afectadas también bajan la mitad.
Bueno, vuelvo a decir de momento, Zapatero o sea, el Ministerio de Medio Ambiente o sea, la CHD han conseguido lo que programaron, retrasar cuatro años (mínimo) el proyecto, que el anterior Gobierno del PP ya tenía para sacar a adjudicación y ahorrar al erario nacional un pastón de no te menees, con el que ahora poder financiar propinas de nacimientos, falsos ierrepeefes y aumento de pensiones y toda esa batería demagógica que el señor de la Z está sermoneando cada día (lo jodido es que en frente no tenemos tampoco nada a donde agarrarnos, que Dios nos asista).
Allá por el mes de octubre ya adelanté que el susodicho informe debía ser muy malo, dado que, según el señor Gato (sentadito en su tejado) había asegurado en rueda de prensa, estaba concluido en abril y no se hacía público en un porsiacaso. Y sale ahora. Hombre, supongo que no será para hacerlo coincidir con la campaña electoral, porque el resultado es para mearse y no echar gota, señor Gato. Claro que, también es verdad, después de una espera de 80 años, no es para ponerse así de borde porque dure otros 80. Cuando de 80 va ir la cosa, ya que ese es el aniversario a celebrar este año del nacimiento de la CHD (que San Pedro nos coja confesados).
Un pantano, el del río Eria que ha ido siempre unido al del Duerna, a construir en el pago del Sardonal, en la vertiente norte del monte sagrado Teleno, de donde nacen ambos caudales. Los dos proyectos han recorrido una larga, tortuosa e indeterminada historia de desencuentros políticos (ver mi columna titulada 'Desidia y dique seco para dos ríos', colgada en este periódico el 31 de octubre pasado y que aún se puede consultar al final de este escrito). En aquella información daba a conocer la adjudicación por la CHD de otro estudio alternativo al citado pantano del Sardonal, sobre el Duerna, por un importe de 579.000 euros, que tardará otros cuatro años en confeccionarse, lo que hará que, si gana Zapatero las elecciones del nueve de marzo, siga ahorrando el erario nacional otro nuevo cargamento de pasta gansa, para financiar nuevos reyes magos electorales. Pero ya digo, en frente hay lo que hay y cartuchos al cañón. Le digo a usted mi sargento... Haremos una porlaseñal en desagravio.
Por eso, a partir de aquí, lo mejor que podemos hacer los que viven y vivimos a la vera de uno de estos dos cauces, es rezar para que llueva lo más mansamente posible (que falta hace, coño), que no se desboquen las nubes y compuertas de los temporales y nos pongan nuestras casas a escurrir, como hace ahora año y medio de la última del río Eria. Joplerina, ya sé que el señor Gato, que preside CHD, dirá que su estamento se hizo cargo de los daños (no de los sustos) y que, con toda seguridad, ya ha pagado tarde, mal y a lo peor…, nunca. Mientras que en los meses estivales la sequía se hace dueña de muchos puntos a lo largo de su cauce, como es el caso en la actualidad.
Vamos a ver lo que pasa cuando la mayor parte de las gentes afectadas se enteren de la alternativa, de los cinco pies al 'gato'. Esas gentes que son los vecinos de, en este caso, vega del Eria (entre Truchas y la provincia de Zamora, hasta su desemboque en el Órbigo), ayuntamientos o las organizaciones agrarias, turísticas y de ocio que se enrolaban en las exigencias al Estado para la construcción de los dos embalses citados. Vamos, digo yo.
De todos modos, no son muchos los votos en liza para uno u otro bando, en lo tocante a este desaguisado, para ser tratado en la campaña electoral. Al final, volverá a quedar guardado sobre el tapete de la desidia y de la inoperancia, hasta que llegue una avalancha de lluvias torrenciales y tengamos que acordarnos de nuevo de los santos proyectos Eria-Duerna, así como de las familias más allegadas a los últimos responsables de que no se desarrollasen, cuando estemos haciendo aguas mayores.
Sin embargo, si se mira por el lado pecuniario, a lo peor es mejor pagar (tarde, mal y, con toda seguridad, nunca) indemnizaciones por los daños causados por la riada y estudios alternativos a tutiplé que en construir dos pantanos o buscar cinco pies al 'gato'. Y no embarcarse en dos o diez embalses y represas de menor cuantía, respectivamente. De todas formas, los sufridos paganos nos vamos a seguir chupando el dedo, mientras la riada entre por una puerta y, si hay suerte, salga por la otra cuando diluvie.