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![]() Instante en el que un cofrade procede al cambio de la diadema de la Virgen por una Corona de Gloria. (Foto: Peio García) |
Una hora antes del tradicional acto ante la Catedral de León ya eran centenares de leoneses los que se daban cita en la Plaza de La Regla, para presenciar un acto declarado de Interés Turístico Local.
Siguiendo la tradición, una vez que los dos pasos principales del acto, La Virgen María y el Cristo Resucitado, han estado frente a frente, se ha celebrado el tradicional Pregón de la Resurrección.
Autoridades, cofrades y público han escuchado con respetuoso silencio las palabras del pregón, mientras un hermano cofrade ha procedido al cambio de manto negro de la Virgen, señal de luto y de dolor, por otro blanco, en señal de alegría y nueva vida.
Al mismo tiempo también se ha procedido al cambio de la diadema de la Virgen por una Corona de Gloria (en este caso recién incorporada al patrimonio de la cofradía de Jesús Divino Obrero), sustituyendo también, el pañuelo de su mano derecha por un cetro.

Uno de los cofrades, portando los clavos. (Foto: Peio García)
Todos estos cambios han servido para simbolizar por una parte el tránsito de dolor por la muerte del hijo a la alegría por su presencia resucitado y la coronación de la Madre como Reina de los Cielos.
A las palabras 'Cristo ha resucitado, felices Pascuas' ha seguido un toque de corneta previo a la interpretación del Himno de la Alegría y la Marcha Real.
En ese instante decenas de palomas han sobrevolado ambas imágenes al tiempo que todos los hermanos, participantes en el acto, se han retirado capirotes y capillos, como final de la pasión y la victoria de Jesucristo sobre la muerte.
Una vez finalizado el acto, punto y final a la Semana Santa leonesa, la procesión ha continuado su paso de regreso a la iglesia de Jesús Divino Obrero.















Diversos instantes de 'El Encuentro', en la Plaza de la Regla. (Fotos: Peio García / leonoticias.com)
